Añadir tornillos a las lengüetas de las armónicas

AÑADIR TORNILLOS A LAS LENGÜETAS DE LAS ARMONICAS por Andrés Vicente

Fijación de lengüetas por tornillos:

Aquí entramos en un trabajo aun mas metódico y delicado, y es recomendable que sea realizado por manos expertas y cualificadas, pues quitaremos los remaches que fijan las lengüetas y para su nueva fijación utilizaremos tornillos.

Sin duda esta parte es un terreno muy común para aquéllos que tenemos armónicas en nuestras manos. Sin duda ya habremos experimentado sobre algunas armónicas viejas la necesidad de afinación de las lengüetas, pues se desafinan con cierta regularidad, y tras un uso regular no será posible una nueva afinación, con lo que le seguirá una extracción de la lengüeta y su sustitución por una nueva. Incluso puede ocurrirnos casualmente que la lengüeta se rompa con un uso intensivo.

En primer lugar desmontaremos las placas de lengüetas y nuestro próximo trabajo será soltar la lengüeta dañada o vieja. Esta parte que va entre corchetes no queda muy clara, yo la redactaría de nuevo: [Debemos observar con la lengüeta en nuestra parte superior de la placa, tendrá la parte remachada del remache (y la cabeza en la parte inferior de la placa), esta será la parte que en mi caso corto], si bien cada uno puede tener una preferencia o herramienta para la extracción del remache: tanto limar esta cabeza como utilizar caras herramientas específicas para este trabajo son opciones validas, y cada uno nos adaptaremos a nuestros gustos. Una vez eliminada la cabeza remachada, es posible que la lengüeta quede suelta, con lo cual sólo nos quedaría quitar la parte del remache que permanece en la placa, la cual, con la ayuda de un punzón, podrá empujarse hacia abajo, ya que originalmente ésta es la cabeza del remache antes de ser colocado en la placa, el cual es cónico y ajusta en el agujero de la placa perfectamente y embutido, de forma que quede liso respecto a la superficie de la placa, en el lugar donde se pegará la válvula de plástico.

Si hemos sacado el remache con cuidado, el agujero aún permanecerá en estado correcto, y así también podríamos utilizar remaches nuevos para la fijación de una lengüeta nueva o reciclada. En mi caso utilizo tornillos, y a continuación explico cómo lo realizo.

Los agujeros de los remaches tienen una medida nominal de 1 milímetro de diámetro, medida importante si queremos utilizar un remache de nuevo, ya que si durante la previa extracción el agujero resultó dañado, la medida será agrandada, con lo cual un remache será una mala solución, ya que tendrá demasiada holgura y podría no quedar sujeta la lengüeta apropiadamente. Este caso es corregido al mecanizar el agujero para un tornillo.

El agujero del remache lo taladro con una broca de 1.25 milímetros, y le paso un macho de rosca de Métrica 1.4, con lo que obtengo una rosca en la placa de lengüetas, donde pondré un tornillo de M1.4×3.9 milímetros de largo. Tras todo el trabajo de mecanizado debemos de eliminar las rebabas, para que posteriormente las partes que montaremos se asienten completamente sobre sus caras. Recuerdo de nuevo que estos tornillos, herramientas y demás material, incluyendo lengüetas nuevas y originales Hohner, los podemos obtener en http://www.harponline.de

El tornillo lo pondremos por la parte inferior de la placa, donde también se pegarán y estarán ubicadas las válvulas de plástico. Así pues, tras roscarlos en la placa se quedarán sujetos en la placa, y en la parte superior, donde debe ir la lengüeta, sólo sobresaldrá la espiga roscada del tornillo. Ahora debemos de poner la lengüeta nueva sobre la placa y en el tornillo. Veremos que la lengüeta tiene un agujero de 1 milímetro, pues están hechas para utilizar los remaches, pero en este trabajo se le debe modificar su diámetro a 1.4 milímetros, no debiendo de ser superior para no tener holguras que produzcan un mal funcionamiento.

Para esto utilizare una lima pequeña llamada “cola de ratón” de perfil redondo que solemos utilizar en las empresas del sector y también podemos obtener en http://www.harponline.de. Utilizaré la de diámetro 1.4 mm, con lo que dejaré el agujero de la lengüeta en su justa medida. Cojo la lengüeta entre dos dedos y cuidadosamente paso la lima por el agujero limándola hasta que veo que entra por la espiga del tornillo, siempre observando que debe entrar muy justa y asentar bien sobre la placa, habiendo eliminado previamente las rebabas del mecanizado anterior en la placa, ya que si la lengüeta no asienta su parte superior correctamente sobre la placa, no vibrara apropiadamente.

Una vez puesta la lengüeta, le ponemos la tuerca que fijará totalmente el tornillo con la placa y la lengüeta, tras lo cual procederemos a alinearla, pondremos una luz tras la placa y corregiremos su posición hasta que esté alineada perfectamente con su ranura, comprobando que pueda vibrar libremente a trabes de su interior. Para ello la empujaremos hacia dentro observando que no roce entre las caras del alojamiento.

Tras esto podemos asegurarnos que la tuerca no se afloje, y aunque apretada con una fuerza moderada no debería de aflojarse, si bien podemos usar algún fijador de roscas suave, como puede ser la laca de uñas; una pequeña gota sobre la rosca impedirá que pueda aflojarse. Ahora debemos proceder a afinarla. Para ello debemos utilizar un afinador cromático, hacer sonar la lengüeta de forma independiente y observar su tono en el afinador.

Para corregirlo pondremos una lámina de acero entre la placa y la lengüeta para que ésta quede fija cuando trabajemos sobre ella. Si el tono observado en el afinador cromático da un tono bajo, hacia la nota inferior o bemol, limaremos con una lima pequeña o “cola de Ratón” plana sobre la punta de la lengüeta, y si la nota está alta, aproximándose a la siguiente nota superior o sostenido, deberemos limar en la parte cercana de la base fijada de la lengüeta, lo más cercano del tornillo, con lo que bajaremos la nota. Es muy importante practicar primero con una armónica vieja, pues esto es una tarea precisa y requiere de una práctica y un aprendizaje, pues realmente es muy leve el limado necesario para modificar el tono y obtener como resultado final una lengüeta afinada correctamente en su nota.

El trabajo está casi terminado. Sólo nos quedará poner y pegar una válvula de plástico nueva en la parte inferior de la placa, justo en la cara donde estará la cabeza del tornillo. Como la cabeza del tornillo ocupa espacio, la válvula no ajustará correctamente, ya que inicialmente fue construida para ponerla en una superficie plana donde sólo asoma una pequeña parte de un remache, así que para su correcta posición.

Cortaré con un troquel un pequeño círculo (más bien un medio círculo) en el extremo de la válvula, para que acople junto al perfil redondo de la cabeza del tornillo, tras lo cual le añado el pegamento y la pongo en su correcta posición.

Así pues, tras este trabajo, y en mi caso he realizado en algunos juegos de placas completos, he puesto todas las lengüetas nuevas, fijadas todas ellas por tornillos, y en la foto se podrá comprobar el aspecto que éstas han terminado teniendo. Como las placas que he utilizado estaban muy deterioradas, tras el trabajo de agujeros y roscado, justo antes de empezar a poner las lengüetas, recibió una limpieza por choro de arena y luego le di un chapado de plata, en un acabado mate tras un posterior “rodenado” para una vida mas longeva del chapado, y un bonito contraste de colores.

Aparte de esta estética, el chapado tiene una misión también muy importante, ya que al añadir material por medio del chapado, los huecos donde la lengüeta trabaja son reducidos es su dimensión. Esto puede provocar que la lengüeta incluso no pueda vibrar, pero tan solo limando MUY cuidadosamente volveremos a dejar la ranura en su medida, eso si, dejando el mínimo espacio posible para tener el ajuste mas exacto, para evitar la mas mínima fuga de aire. Originalmente la ranura tiene un espesor de 2.20 milímetros de ancho y la lengüeta 2 milímetro de ancha, estas dos décimas de holgura es la que deberemos de tener como máximo, y como mínimo lo justo para permitir a la lengüeta hacer vibrar.

La armónica resultante funciona perfectamente tras esta modificación y restauración, y tengo que indicar que este trabajo lo he realizado tras lo aprendido en las webs anteriormente citadas de Franz Chmel y harponline, donde todo el trabajo a realizar está expuesto muy detallada y extensamente. Estos lugares me han servido para mi aprendizaje y para el trabajo que actualmente hago con mis armónicas cromáticas, y por tanto aconsejo su visita, si bien deberemos realizar su lectura en un idioma diferente, y un traductor en línea podrá ayudarnos.

Andrés Vicente; melómano, músico aficionado, loco de la armónica su música y sus bricolajes, recientemente descubrió lo bailable que puede ser toda la música interpretada por la armónica, y aún con lo anterior inquieto indagador en la música y lo que ella conlleva.

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